UNA IGLESIA RENOVADA

TEXTO : Romanos 12:1-2

Propósito :

Una de las mayores necesidades del mundo, de las personas y también de la iglesia es adaptarse al curso de la historia. Esa adaptación solo se hace posible mediante la disposición del mundo, de las personas y de la Iglesia en querer cambiar. La transformación es el secreto de un organismo vivo.

“Todos piensan en cambiar la humanidad, pero nadie piensa en cambiarse a si mismo”.

“La cosa más absurda que existe, es tener resultados diferentes, haciendo la misma cosa”.

1. TRANSFORMACIÓN A TRAVÉS DE LA COMUNICACIÓN

La Iglesia no sobrevive sin una comunión interna. El gran factor de dispersión que la debilita es la falta de una buena comunicación entre sus miembros.

* La comunicación se procesa a través de tres elementos básicos:

a) Kerigma = Mensaje

b) Koin on ía = Comunicación

c) Diakonía = Servicio

d) Acortando las distancias (S. Juan 13:12-17) El mensaje del Kerigma no funciona solo. Para que ella produzca resultados positivos es necesario que el miembro ejercite la koin on ía y la diakonía.

2. ESTE PROCESO OCURRE A TRAVÉS DE LA PRÁCTICA DE CUATRO PRINCIPIOS BÍBLICOS:

2.1. Principio de Integración: (1 Corintios 12:15-16)

•  Cada miembro tiene su función. Un miembro no debe aspirar el lugar de otro. Cuando esto ocurre todo el cuerpo es perjudicado.

•  El rompimiento de este principio provoca:

a) Desvalorización del miembro.

b) Oposición a la voluntad de Dios.

c) Apartamiento de otros miembros.

d) Desperdicio de fuerzas.

2.2. Principio de Oportunidad (1 Corintios 12:17-18)

•  Este principio se basa en dar a todos la misma oportunidad de trabajo. Un miembro no puede impedir al trabajo de otro.

•  La falta de oportunidad produce:

A) Desequilibrio en todo el sistema.

b) Un espíritu de inasistencia, falta de concurrencia.

c) Una debilidad espiritual.

2.3. Principio de Dependencia (1 Corintios 12:21-22)

a) Debilitamiento en todos los demás miembros.

b) El egoísmo pasa a perdonar en las relaciones.

c) La arrogancia rompe la línea de comunicación.

2.4. Principio de Unidad (1 Corintios 12:25-26)

3.0 TODA TRANSFORMACIÓN EXIGE DISCIPLINA PERSONAL:

(1 Corintios 9:25)

La iglesia tiene que ser la autora y no la espectadora en el proceso de transformación. Ella fue creada para se el instrumento de Dios en la transformación de la sociedad. Para ello es indispensable el ejercicio de la disciplina.

•  Disciplina en la práctica de oír y hablar. - S. Juan 8:47

•  Disciplina en la práctica del perdón. - S. Marcos 11:25

•  Disciplina en la práctica de la fe. - 2 Corintios 13:5

•  Disciplina en la práctica de libertad - Gálatas 5:13

•  Disciplina en la práctica de acciones. - Colosenses 3:17

•  Disciplina en la práctica del tiempo. - Efesios 5:15-16

•  Disciplina en la práctica de la santidad. - 1 Timoteo 5:22

•  Disciplina en la práctica del amor. - S. Juan 13:35

ORIENTACI0NES A LOS PREDICADORES

INTRODUCCION :

Hace algunos años, el número de personas que subían al púlpito para predicar era mayor que el de hoy. En su simplicidad, hablaban del amor de Dios, de la salvación y daban testimonio sobre la unción del Espíritu Santo. Hoy parece que la figura del “predicador oficial” impidió a muchos hablar con osadía la Palabra de Dios.

Parece que hay un recelo de hablar delante del público que ciertamente, es más intelectualizado que hace algunos años. Jóvenes predicadores quedan en situaciones embarazosas y cometen ciertos deslices que podrían ser evitadas. En este modesto trabajo, vamos a dar apenas algunas sugerencias y no un estudio sobre Homilética (Arte de hablar en público).

I. ¿QUÉ PREDICAR?

Es la comunicación verbal de la Palabra de Dios a los oyentes. Es la transmisión del evangelio de nuestro Señor Jesucristo a las personas que necesitan oírlas.

II. ¿CUÁL ES LA FINALIDAD DE LA PRÉDICA ?

Es persuadir a las personas para que acepten el mensaje de la palabra de Dios para su salvación (no creyentes) y para el crecimiento espiritual (creyente). Ante esto, el predicador necesita saber para quien está hablando: para creyentes ó no creyentes.

III. ¿QUÉ DEBE CONTENER LA PREDICACIÓN ?

Tres cosas son básicas:

1. Objetividad :

Se refiere al punto a tratar. Si predicamos para no creyentes deseamos que ellos entiendan que necesitan creer en Jesús para ser salvos. Debemos orar mucho, antes de predicar, para que el Espíritu Santo convenza a las personas de sus pecados. Si eso sucede, la predicación alcanza su objetivo.

El centro de la prédica debe ser Cristo y no el predicador, como sucede en ciertas concentraciones ó movimientos evangelísticos.

Hay predicadores que se pierden en el púlpito. Comienzan hablando del amor de Dios y luego en el Apocalipsis; van hasta Génesis, los profetas y al final no saben como salir del enredo de palabras. Es necesario tener objetividad.

  2. Transmisión:

El predicador debe tratar de transmitir el mensaje de Dios a las personas. Pablo dice: “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado…”. El mensajero debe recibir el mensaje de Dios y transmitirlo a los hombres. No puede quedar inventando mensajes, teorías, filosofías, para mostrar conocimientos.

  3. Convicción:

El predicador debe transmitir aquello de que tiene convicción, para que el mensaje sea aceptado. Tiene que vivir aquello que predica.

IV. LA BASE DE LA PREDICACIÓN (Ó SERMÓN):

1. La Palabra de Dios:

La base de la prédica debe ser la palabra de Dios, la Sagrada Biblia. Podemos decir en otras palabras que la base de la prédica debe ser el TEXTO BÍBLICO Las ilustraciones pueden ser aprovechadas, desde que tengan relación con el tema del mensaje, pero no pueden tomar el lugar de la Palabra de Dios. Oímos de un predicador que no teniendo éxito en capturar la atención de los oyentes, apeló por una historia fantasiosa y tomó el 80% del tiempo destinado al mensaje.

2. ¿ Qué Texto Escoger ?

1) De preferencia textos que expresen un pensamiento completo.

2) Textos claros. Deben evitarse textos de difícil comprensión como Job 6; Mt. 27:52; 1 Pedro 3:19-20 (exigen un estudio más profundo).

3) Textos Objetivos: Que atiendan a las necesidades para la interpretación (hermeneútica).

4) Textos sobre los cuales no hay dificultad para la interpretación (Hermeneútica).

5) Textos dentro de los límites de la capacidad del predicador.

6) Textos que expresan un tema de predicación para no huir del objetivo.

7) Texto que despierte interés (con oración, el Espíritu muestra lo que debe ser predicado).

8) Textos cuya secuencia sea de fácil acompañamiento por el predicador y por el público oyente.

V. LA ESTRUCTURA DE LA PRÉDICA (DEL SERMÓN):

1. Introducción:

Es la parte inicial del mensaje, por lo cual el predicador entra en contacto con el auditorio. Intenta despertar el interés por la predicación: “Preparar la mente de los oyentes, para que puedan comprender el asunto del sermón y las ideas que serán manifestadas…”.

Una buena introducción debe ser BREVE, SIMPLE, INTERESANTE y APROPIADA. Muchos predicadores gastan 30 o 40 minutos en la introducción; eso cansa, principalmente a los no creyentes.

La introducción no debe ir más allá del 10 o 15% del tiempo del mensaje. (Normalmente el predicador sabe de cuanto tiempo dispone, excepto en casos especiales).

2. Cuerpo (ó Desarrollo) del Mensaje (ó Sermón):

Es la parte más importante del mensaje. Ella debe contener la secuencia de las ideas a ser presentadas. En el cuerpo del mensaje podemos tener :

a) Orden de divisiones (1º, 2º, 3º, etc.);

b) Cambio repentino de un pensamiento para otro. Las diversiones deben ser de acuerdo con los objetivos del mensaje: deben evitarse “exceso de palabrerías”, “rodeos”, ó “conversación sin sentido”. El pueblo percibe esto.

3. Conclusión:

Es el término de la predicación, o su clímax. En ella el predicador hace la aplicación de lo que predica en el cuerpo del sermón. En ese momento, tanto el predicador como el auditorio, por el poder del Espíritu Santo de Dios, deben llegar a la conclusión de que el mensaje cumplió su objetivo.

Sin una buena conclusión, lo que fue dicho puede perder brillo.

Una conclusión puede ser hecha a través de:

a) Recapitulación: El predicador debe revisar lo que predicó en resúmenes, evidenciando pensamientos claves, puntos fuertes del mensaje.

b) Narración: El predicador puede valerse de un hecho, una rápida ilustración para conmover el auditorio, llevando al no creyente a una decisión en la unción del Espíritu Santo.

c) Persuasión: Es la parte más difícil de la conclusión. Depende más del Espíritu Santo que del predicador. Por eso, todo el mensaje debe tener la unción del Espíritu Santo, por tanto el predicador necesita orar mucho y ayunar delante de Dios, para que el mensaje cumpla su objetivo.

d) Invitación: Toda la prédica debe terminar con una invitación, sea para pecadores o sea para la iglesia. Una invitación con la unción del Espíritu Santo tiene un maravilloso efecto en el corazón de las personas. La conclusión debe ser breve, simple y con palabras adecuadas. Un cierto joven predicador en una iglesia. Al hacer la invitación, no viendo a nadie atender a su llamado, comenzó a contar que alguien ganó un gran premio porque dio una gran ofrenda para la obra. Desvió totalmente el blanco del mensaje.

VI. TIPOS DE SERMONES:

1. Sermón Temático (ó Tópico):Es aquel “cuyas divisiones principales derivan del tema”. Ejemplo: Tema “Causas por las que la oración no es respondida”.

1) Pedir mal. (Santiago 4:3)

2) Pecado no confesado. (Salmos 66:18)

3) Dudar de la Palabra de Dios. (Santiago 1:6-7)

4) Vanas repeticiones. (Mt. 6:7)

5) Desobediencia de la palabra. (Pv. 19:9)

6) Malas relaciones conyugales. (1 Pedro 3:7)

2. Sermón Textual:

Es aquel en que las divisiones principales son derivadas de un TEXTO constituido de UNA BREVE PORCIÓN DE LA BIBLIA.

Ejemplo: Titulo: “El Único Camino para Dios” (S. Juan 14:6)

a) A través de Jesús, el único camino.

b) A través de Jesús, la verdad.

c) A través de Jesús, la vida.

3. Sermón Expositivo:

Es aquel en que las divisiones se basan en una porción más extensa (texto) de la Biblia , no tomando “un solo versículo, mas sí un pasaje, un capitulo, varios capítulos, o aún un libro entero”. En él, es mostrada (expuesta) una verdad contenida en el texto bíblico. Exige tiempo, estudio y conocimiento bíblico.

Ejemplo: Titulo: E”l Cordero de Dios” (Éxodo 12:1.3)

a) Fue un cordero divinamente determinado.

b) Fue un cordero perfecto. (12:5)

c) Fue un cordero muerto. (12:6)

d) Fue un cordero redentor. (12;7; 12:13)

e) Fue un cordero sustentador. (12:8-11)

VII. CUALIDADES DEL BUEN PREGADOR

1. Personalidad:

Es lo que caracteriza a una persona y la hace diferente de otra. “Es todo cuanto el individuo es”. En la predicación, el predicador demuestra que tiene personalidad cuando se expresa, hablando o gestualizando de acuerdo con aquello que él es y no imitando otras personas.

De vez en cuando se percibe predicadores, imitando evangelistas famosos, dando gritos, saltando y corriendo en el púlpito, torciendo el cuello, arreglándose la corbata, hablando ronco y estridente. Eso es falto de personalidad. Es querer ser actor, imitador y no un instrumento en las manos del Señor.

2. Espiritualidad:

  En esta característica podemos observar los siguientes aspectos:

  a) Piedad .- Es un sentimiento de devoción y amor por los otros y por las cosas de Dios. El predicador debe sentir por el espíritu las necesidades del auditorio; principalmente de los pecadores (1 Tim. 4:8; Heb. 12:28)

  b) Devoción .- Es un sentimiento religioso, de dedicación a las practicas enseñadas

En la Palabra de Dios. Con la devoción, el predicador busca inspirarse en la ORACIÓN , LA LECTURA DE LA BIBLIA , y las ALABANZAS A DIOS. Hemos visto verdaderos profesionales de la predicación, técnicos que saben predicar, pero no saben orar: saben gritar, pero no saben amar a las almas.

Predican por interés, por ganancia. Esperamos que los jóvenes predicadores (y los antiguos) no entren por ese camino. Se cuenta que Moody, un gran evangelista, oraba una hora para predicar cinco minutos. Mientras hay otros predicadores que ora n ¡Cinco minutos par predicar una hora!

c) Sinceridad .- Refleja la verdad contenida en la propia alma. El predicador debe predicar aquello que vive y vivir aquello que predica (Santiago 2:12). Un hermano dirigente de la juventud, predicaba bien. El pueblo se alegraba. Pero un día una joven no creyente busca la dirección de la iglesia para decir que estaba embarazada de él; y peor aún el joven no asumía la paternidad del niño. Por fin confesó el pecado, fue excluido, pero contribuyó par que un alma se descarrile del evangelio.

d) Humildad .- “Ningún predicador puede subir al púlpito sin antes haber descendido, a través de la oración a las gradas de la humildad. En la oración el egoísmo se quebranta, el miedo se desvanece y la certeza de la victoria aparece clara como la luz del sol del mediodía” (Leer Prov. 15:33).

Un Joven predicador vivía criticando a quien iba a predicar diciendo que, si fuese él predicaría mucho mejor, hasta que un día el pastor de la iglesia le dio una oportunidad al joven para predicar. El subió al púlpito, orgulloso, sonriente, trató de encontrar un texto en la Biblia de un lado para otro, y nada. Sudó, pidió disculpas y descendió cabizbajo; se sentó en otro lugar junto a un hermano con experiencia, que percibiendo su tristeza le dijo: “Predicador, si usted hubiese subido como descendió (humilde), hubiera descendido como subió (alegre)”. Esta es una gran lección para todo predicador.

e) Poder .- El predicador necesita del poder de Dios. El apóstol Pablo dice que no predicaba con sabiduría humana, más sí con el poder de Dios (1 Cor. 1:4-5). Es necesario tener la unción y gracia para predicar, de lo contrario, ocupará el púlpito para decir cosas inoportunas. Es mejor un sermón fuera de la homilítica, más con la unción de Dios, que usando una buena técnica sin gracia de Dios. Esto solo se consigue con oración, ayuno, lectura bíblica y una vida consagrada, no se obtiene en un curso de homiletica.

Dios les Bendiga.